Capítulo 2 – Retazos del pasado.

Me llevó algo más de quince minutos llegar al sector amarillo, allí se concentraban la mayoría de los servicios de la estación. Por lo general era posible encontrar un gran número de personas a cualquier hora en aquel lugar. Ese día no fue distinto.

Gentes de todos los estratos iban y venían, establecimientos de todo tipo podían encontrarse en este lugar, desde artículos de primera necesidad como alimentos y bebidas, hasta artículos algo más exclusivos como una bonita joya para tu chica o un neuroimplante.

 

Haber recibido aquel viejo disco de datos me había alegrado el día, pero aun así debía cerciorarme de la veracidad del mensaje. Lo que aquel disco contenía era irrelevante, el verdadero mensaje era el disco en sí. Hacía mucho tiempo que no recibía un mensaje en clave, sobretodo como aquel que llevaba en el bolsillo, que era especialmente característico.

 

Avancé por el lugar tratando de no llamar la atención, buscando con la mirada entre la gente que andaba aquí y allá. La seguridad de la estación estaba presente, hacían ronda por toda la zona en busca de carteristas y demás delincuentes. En este tipo de estaciones era común, dada la cantidad de personas que vivían o estaban de paso.

Al cabo de un rato comencé a sentir que alguien me seguía. Aceleré el paso y me desvié pasando por un callejón estrecho que había tras un local de comida rápida. Tras unos pasos rápidos me di la vuelta y desenfundé mi arma para recibir a mi perseguidor.

Una figura entro en el callejón.

 

– Las manos donde pueda verlas –mi voz sonó grave gracias a la acústica del callejón-. ¿Quién eres y por qué me sigues?

– Tranquilo Jhulls, baja el arma. ¿Ya no reconoces a un amigo? –al instante reconocí el acento. Aquella manera de hablar no se olvidaba fácilmente.

– ¿Starlion? – Surgió una sonrisa ladeada en mis labios-. ¿Desde cuándo te has vuelto tan descuidado?

– ¿Desde cuándo te has vuelto tan paranoico? –Una carcajada salió de lo más profundo del amplio pecho de Starlion. Era un tipo grande, de espaldas anchas, de esos que apenas verlo sabes que te puede partir la cara. En algunos sistemas en los que en los bajos fondos se practican torneos ilegales de lucha habría pasado por un luchador.

 

Guardé mi arma y me acerqué a abrazar a mi amigo.

 

– ¿Has recibido el paquete? –dijo en un tono algo más serio.

– Si, hablemos en un lugar menos concurrido. –por alguna extraña razón, la mafia que controlaba el sistema no estaba muy conforme con mis correrías.

Vagamos por el lugar durante un rato, hasta que encontramos una taberna que ya había frecuentado en alguna otra ocasión. Nos acercamos a un rincón del local, la luz era tenue y en general la mesa que elegimos daba cierta privacidad. Hice un gesto al camarero y pedí dos tragos.

 

– Y bien, ¿Qué ocurre? Hacía años que no veía este viejo disco. –mi expresión debió hacer gracia a Starlion, pues sonrió antes de contestar.

– El viejo nos está reuniendo de nuevo. –Hizo una pausa, tras lo cual continuó diciendo- No hace ni dos semanas me encontré con Athan. Dió conmigo en un espaciopuerto al que había ido a parar tras la pista de un agente de la “perra Winters”. – Dijo dando un golpe a la mesa. – ¿Aun sigues a sueldo de Arissa? –pregunté con cierta cautela, pues no hacia tanto yo había estado actuando como agente de la princesa. En los últimos meses me había desligado de todo este juego de poder que se desarrollaba por los sistemas conocidos.

– Por supuesto Jhulls, y tú no deberías haber dejado la lucha, sabes cómo está la situación. El asesinato del Emperador no ha hecho más que dificultar toda la situación dentro del Imperio. –dijo en tono grave.

– Ya, ya lo sé. No ha sido fácil para mí alejarme de todo esto. – Dije, tras lo cual insistí- ¿Qué es lo que te dijo Athan?

– Cuando le vi me enseño el disco. Yo también le pregunte por el viejo, ya sabes que se agarra a las viejas costumbres.

Pues bien, nuestro viejo amigo Lorenzo Lara está reuniendo a todos nuestros viejos compañeros de ala y los está movilizando. El viejo General quiere grupo de elite, un escuadrón.

 

 

Estallé a reír, aquel viejo cabezota no cambiaría nunca. Era capaz de empeñarse en algo hasta conseguirlo, pero lo cierto es que tenía unos ideales bastante arraigados. Creía en ellos hasta la muerte, y para ser sinceros, yo creía profundamente en su visión.

Lorenzo Lara había sido nuestro General hace muchos años, cuando formamos parte del ala de combate de la flota Imperial.

La mayoría de nosotros apenas éramos unos novatos, y nos queríamos comer el mundo, a bordo de nuestros cazas. Fueron buenos tiempos.

 

– Está bien, contad conmigo. –dije sonriente, tras lo cual apuraba el trago que nos había traído el camarero.

Jhulls

Gamer, Cinefilo, aficionado de la literatura fantástica y los juegos de rol, con ciertas habilidades para el dibujo, me adentro en el mundo de los relatos cortos para el disfrute de mis camaradas Centinelas.

5 comentarios sobre “Capítulo 2 – Retazos del pasado.

  • el 2015-09-19 a las 2:05 AM
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    SI este proyecto jhulls sigue de interesante, como lo estas llevando. Tenes que mandarlo a una editorial haber si empezamos a sacar libros de ciencia ficción, que hace mucho no tenemos buenos referentes.

    GRACIAS! HERMANO me dejaste con ganas de leer y hace mucho que no me pasa con este tipo de literatura!

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