Capítulo 4 – En lo profundo.

Anduve durante lo que me pareció una eternidad por la extensa planicie, caminé en todo momento bordeando la grieta en la tierra, usándola como referencia. La tormenta parecía no arreciar, la lluvia era constante y copiosa, las ráfagas de viento hacían que tuviera que caminar con bastante cuidado y siempre con un ojo puesto en el acantilado. Por fortuna mi traje de piloto estaba preparado para mantenerme con vida en el vacío del espacio exterior, por lo que me mantenía aislado de las temperaturas adversas de la superficie de aquel planeta.

El casco que completaba el uniforme de piloto que llevaba puesto, no solo me protegía de posibles accidentes como el que acababa de sufrir instantes antes, sino que además incorporaba una micromemoria inteligente que gestionaba todo los sistemas del propio traje.

Por ejemplo, era capaz de formar un marco de control digital en la visera del casco, lo cual me permitía ver los niveles de oxígeno y energía restante del traje, datos ambientales externos y también un limitado control de imagen. Esto último me dejaba focalizarme en un punto, hacer zoom en dicha imagen y captar algunos detalles. También llevaba integrada radiocomunicaciones de corto alcance.

Además de mi uniforme, portaba sujeta a mi pierna derecha mi arma reglamentaria. Nunca se sabe que se puede encontrar uno por ahí.

 

El cansancio comenzaba a hacer mella en mí, el estrés causado por la batalla había desgastado mis energías y quería encontrar a mi amigo lo antes posible, así que probé suerte con la radio.

 

– Adelante Starlion, responde. –Tras unos segundos repetí. – adelante Starlion, responde.

 

Nada, tan solo el sonido de estática podía escucharse por los auriculares. Mal asunto.

 

Continúe caminando hasta que la luz comenzó a disminuir. –Lo que me faltaba, ahora se me venía la noche encima.

Afortunadamente tras un giro a izquierda del enorme cañón, vislumbre en el fondo del mismo la Scout de mi compañero. Eché a correr al instante hasta llegar a la altura a la que se encontraba la nave. Otee desde lo alto para ver si detectaba movimiento.

Nada se movía allí abajo, así que volví a probar suerte con las comunicaciones.

 

-Adelante Starlion, responde. –No hubo respuesta. Mierda, espero que no le haya ocurrido nada malo.

 

En vista de la situación, decidí bajar. No iba a ser tarea fácil, no tenía equipo de escalada y comenzaba a estar realmente cansado, pero debía darme prisa si no quería quedarme a oscuras en medio de la escalada.

Busqué una zona lo suficientemente segura para comenzar a bajar. A no mucha distancia había una pared rocosa que parecía inclinarse suavemente y la cual acababa en una fina cornisa.

Me arme de valor y comenzó a descender por la pared. Tras un par de ligeros derrapes y trastabilleos llegué a la cornisa, miré hacia abajo y me dio un vuelco el corazón.

No recomiendo a nadie estar en una cornisa de apenas veinte centímetros frente a un acantilado con casi cincuenta metros de caída.

Pasito a pasito recorrí toda la cornisa mientras tragaba nudos. Al final de esta di con una pared con bastantes asideros. Esto me dio algo de confianza, así que me agarré a la pared y centrándome en el trabajo con los pies continué el descenso.

 

La lluvia y el viento parecían no olvidarse de mí y ahora era un blanco fácil. Según iba descendiendo el agua caía por la pared, haciendo más difícil mi tarea. De pronto, las rocas a las que me agarraba comenzaron a desprenderse. La lluvia que caía de manera torrencial estaba deshaciendo la pared, que poco a poco se convertía en una cascada de barro y piedras.

El terror se apoderó de mí, no sabía a ciencia cierta cuanta distancia me faltaba por recorrer y tampoco podía permitirme parar para mirar. Traté de bajar más deprisa, pero como dicen por ahí, las prisas no son buenas aliadas.

Apoyé mi pie derecho en una roca que sobresalía, esta se desprendió instantáneamente causando un enorme desprendimiento que hizo que toda la pared a la que estaba agarrado se deshiciera en una enorme masa de barro. Me precipité al vacío.

Un instante después sentí un golpe, un dolor electrizante que me recorrió toda la espalda desde la base del cuello hasta la punta de los pies y se hizo la oscuridad.

 

*

 

Abrí los ojos, todo estaba oscuro a excepción del brillo que mostraban los datos en mi visor. Me dolía todo el cuerpo, por un momento pensé que me había la espalda. Traté de mover las piernas. Se movieron. Intenté incorporarme y por suerte pude reunir las fuerzas.

¿Por cuánto tiempo había estado inconsciente?

Ante mi distinguía formas oscuras y amenazantes. Encendí las luces que incorporaba el casco, y ante mi estaba la Scout, a pocos metros, cubierta de barro por todos lados. Yo mismo estaba en medio de un tremendo lodazal.

 

Ver la nave me dio fuerzas, así que me puse en pie, vacilé unos segundos en los cuales me balanceé a uno y otro lado, pero luego conseguí estabilizarme. Me acerqué lentamente a la nave. Aparentemente no había nadie dentro, así que abrí la rampa de entrada y entré.

Tras examinar el interior de la nave me di cuenta de que faltaba una baliza y algunas piezas de equipo. Quizás mi amigo se preparó para enviar un mensaje cifrado para pedir ayuda.

 

Algo llamó mi atención cuando revisaba el puesto de mando, una luz parpadeaba en el cuadro de mando, había una grabación, un mensaje que había llegado en las últimas horas.

 

– Reproducir mensaje –dije en voz alta para que la inteligencia artificial lo pusiera en marcha.

 

Reproduciendo grabación.

 

El sonido de la estática inundó la cabina, hasta que de pronto una voz rasgada pero firme, retumbó llenando toda la nave. Sonaba templada y amenazante a la vez, casi como si una pantera se acercara a ti lentamente, inexorablemente, un paso tras otro mirándote a los ojos y sin perder al objetivo.

 

Estáis acabados, no tenéis esperanza, no tenéis posibilidades…     …A vosotros, los que estáis en el planeta os digo, yo Fynn “Perro” Jenkins, no descansaré hasta que acabe con el asesino de mi hermano. Comandante Jhulls, acabaré con tus seres queridos, acabaré con tu amigo que ahora te está ayudando a esconderte en algún agujero ahí abajo…      …Acabaré contigo…   …Acabaré contigo, ¡Acabaré contigo!

 

Fin del mensaje.

 

La última amenaza que gritó Flynn Jenkins retumbó en mi cabeza. – Casi me cuesta la vida el enfrentamiento con el primer Jenkins y ahora tenía a su hermano, cabreado a rabiar y con todos sus amiguitos. Maldita sea mi estampa.

 

Tras recoger algo de equipo salí de la Scout, con la sensación de urgencia metida en mi cuerpo comencé a buscar el rastro de mi amigo. Al cabo de un rato, descubrí una abertura en una de las paredes del desfiladero.

 

– ¡Starlion! –llame con la esperanza de una respuesta. Nada.

 

Me interné en la cueva y nada más entrar reconocí sus huellas. Poco a poco aquel túnel se adentraba más y más en las profundidades de la tierra. Hubo algo que me hizo ralentizar el paso, al principio no supe que era, hasta que no me acerqué lo suficiente no vi lo que en realidad se hallaba ante mí.

Por alguna razón, la baliza que mi amigo se había llevado de la nave estaba allí tirada, en medio de aquel túnel. Algo en su superficie me llamó la atención, parecía que algún tipo de sustancia la había corroído rápidamente.

Temiendo por la vida de mi camarada, dejé de lado el cansancio que sentía y corrí túnel adentro arma en ristre.

Me cruce con varias bifurcaciones, paré unos segundos para determinar que camino debía tomar, pero no fue difícil, curiosamente las huellas de sus botas se veían claras en aquel suelo terroso. No sé cuánto tiempo estuve corriendo pero tras un rato me detuve casi en seco. Ante mí se abría una enorme estancia cavernosa, una extraña luminiscencia verdosa iluminaba todo el lugar y le daba un aspecto amenazante.

 

Las paredes y casi todo el techo estaba cubierto de oquedades, en algún momento me recordó un nido de hormigas o termitas. Había rampas toscas y puentes retorcidos que conectaban un punto a otro de aquel gigantesco lugar.

Un súbito resplandor acompañado de un sonido fuerte llamó mi atención. Alguien estaba haciendo disparos.

 

– ¡Alejaos de mi malditos bichos del infierno! –Reconocí la voz de Starlion al instante. Salí disparado como un resorte en dirección al hueco en el que vi la luz.

 

Recorrí la distancia en un suspiro y cuando entré por el túnel lo atravesé a toda prisa. Aquel túnel se abría a otra cámara un poco más pequeña. Allí vi como Starlion se batía en retirada, pegando tiros a diestro y siniestro.

El terror se apoderó de mi estómago y casi resbalo y caigo ante la visión. Un enjambre de criaturas insectoides del tamaño de pitbulls rodeaba a mi amigo.

 

El rostro congestionado por el terror de Starlion, tu uniforme humeante y corroído por los fluidos que le estaban lanzando aquellas criaturas, hicieron que reaccionase. Alcé mi arma, apunté y descargué toda su furia destructiva contra aquellos asquerosos engendros del infierno. Los disparos de mi arma de energía impactaban en sus caparazones quitinosos, en sus patas y en sus bulbosos abdómenes, haciendo que estallaran desparramando y pringando todo con sus viscosos fluidos internos.

Vi la mirada de esperanza en el rostro de mi amigo, que acto seguido intensificó el fuego en un flanco de los cientos de bichos frente a él.

 

Aprovechando el hueco, hizo un Sprint y pasó a mi lado. Aguante lo suficiente para cubrir nuestra retirada, pero justo en ese instante, cuando vire la cabeza para ver pasar a toda velocidad al grandullón, noté como algo viscoso me salpicaba. Aquella baba me había dado de lleno en el casco y parte del traje.

Instantáneamente el visor que estaba hecho de algún tipo de polímero de alta tecnología, comenzó a burbujear y a derretirse. El casco se descomponía por momentos, así que decidí quitármelo y en un arranque de rabia, lo lancé al bulto y salí corriendo.

 

Starlion y yo corrimos como posesos por aquellos túneles, mientras que tras nosotros venia la población al completo de aquel nido infesto. No tengo ni idea de cuantos debía haber, pero el sonido que emitían, agudo y chirriante, acompañado del troteo de sus patas, nos insuflaron una potente inyección de adrenalina que nos hizo volar.

 

De cuando en cuando disparaba hacia atrás para tratar de amedrentarlos o al menos para frenar su avance. En un momento dado vi como a unos metros frente a mí, Starlion se agachaba y recuperaba la baliza y continuaba su carrera. Justo tras él, vi la salida.

 

– ¡Eh, Maestro! ¡Al final del túnel necesitaré que me cubras! –le grité intentando no vomitar los pulmones por la carrera.

 

– ¡Hecho! – dijo mientras miraba por encima del hombro.

 

El hombretón llegó a la salida del túnel, dio un giro de ciento ochenta grados y asegurando los pies comenzó a disparar a todo bicho que se le ponía por delante.

Recé para ser lo suficientemente rápido, eché mano al equipo que había recogido de la nave de mi amigo y saque varias células energéticas. Aquellas células por si solas eran inofensivas y pero aplicando la energía calorífica suficiente, estallarían como cualquier explosivo plástico.

Coloqué las células estratégicamente y esprinté hacia la salida.

 

– ¡A mi señal, dispara a las células de energía! – Grité mientras me acercaba a la carrera.

 

Cuando llegué al borde del túnel me giré y grité – ¡Fuego!

 

El túnel se iluminó por los disparos de nuestras armas, que al impactar en las baterías de energía causaron una enorme explosión. El derrumbe que causamos consiguió taponar la entrada a la gruta al completo y nos hizo saltar para evitar que las rocas nos llevasen por delante.

 

*

 

Nos llevó varias horas acondicionar la baliza, y otro tanto configurar la señal codificada para que nuestros perseguidores no la detectaran. Y ni aun así nos asegurábamos el éxito.

 

– ¿Piratas? Jhulls, en serio, ¿sabes a quien has cabreado? – La reprimenda de mi amigo llegaba en un momento inoportuno, demonios, estábamos perdidos en un planeta olvidado.

 

– Estaba arruinado y la recompensa era lo suficientemente jugosa, ¿Qué querías que hiciera? ¿Quedarme en los vertederos de aquella maldita estación orbital? – Realmente llegué a estar sin blanca, y arriesgue mucho haciendo aquel trabajo pues no me llegaba ni para el seguro de mi nave. En fin, eso ahora ya no importa.

 

– En serio amigo, conozco a unos tipos que me han hablado de ese tal “perro”. Se dice que tiene contactos con uno de los grupos más peligrosos de la galaxia. Y te lo aseguro, no quieres tenerlos como enemigos.

 

-Está bien, déjalo ya. Centrémonos en que nos rescaten, y a ser posible sin que nos detecten esos de arriba. Si es que aún siguen ahí. – Deseé con todas mis fuerzas que así fuera.

 

Terminamos el trabajo, activamos la baliza y nos dirigimos de camino a la nave para esperar y descansar algo.

La tormenta y la lluvia habían amainado. Los fuertes vientos se habían convertido en una brisa fuerte pero soportable. Aun así, la capa de nubes continuaba allí, otro maravilloso día más en aquel detestable planeta, ¡yuju!

 

 

 

De camino a la nave, un estruendoso sonido grave nos hizo virar en redondo y mirar al cielo. Las nubes se iluminaron como si estuvieran cargadas de relámpagos. De pronto la capa de nubes fue atravesada por varias naves de combate enormes.

 

Reconocí una del tipo Anaconda, que era la más grande del grupo y perfectamente podía estar rondando los ciento cincuenta metros de punta a punta. Ésta estaba flanqueada por dos patrulleros de combate tipo Python, que también median lo suyo, unos ochenta y cinco metros letales. Y por último dos tipo Cobra, que completaban un grupo de cinco incursores.

 

Las naves se cernían sobre nosotros, nos habían encontrado, pero ¿Cómo? Acabábamos de activar la baliza, y no solo eso, aun en el peor de los casos habrían llevado consigo un especialista pero jamás en la vida habrían podido localizar y desencriptar la señal superlumínica tan rápidamente.

La silueta de la enorme anaconda se comenzaba a posicionar sobre nuestra posición, desde la cual podíamos ver las pinturas de guerra que cubrían todo su casco. Una calavera con un parche en una de las cuencas oculares y sendas cimitarras cruzadas bajo el terrible cráneo nos miraba desde arriba, con una sonrisa mortal.

 

Aún no nos habían aniquilado, eso era mala señal, pues lo que viniera luego no sería agradable. Poco a poco descendían de las alturas y nosotros nos quedábamos sin opción alguna. Pero justo cuando todo parecía perdido, varios fogonazos de luz se sucedieron entre el escuadrón enemigo.

Alguien estaba atacando desde todos los flancos a las naves sobre nuestras cabezas. Una a una, las naves comenzaron a replegarse. Por doquier aparecían naves que disparaban sin piedad, y en un instante se había formado una batalla campal sobre nuestras cabezas.

 

Starlion y yo comenzamos a gritar y reírnos a carcajadas. Acto seguido corrimos al interior de la nave con la esperanza de enterarnos de algo por medio de las comunicaciones. – Quien sabe, tal vez localizáramos la frecuencia correcta.

Activamos las comunicaciones y escuchamos atentamente.

 

– Aquí el Comandante Athan, ríndanse o seréis destruidos. – La voz tronó autoritaria por las ondas de radio. Estábamos salvados.

Jhulls

Gamer, Cinefilo, aficionado de la literatura fantástica y los juegos de rol, con ciertas habilidades para el dibujo, me adentro en el mundo de los relatos cortos para el disfrute de mis camaradas Centinelas.

19 thoughts on “Capítulo 4 – En lo profundo.

  • 2016-02-18 en 7:54 PM
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    Siento poner esto aquí porque entiendo que no corresponde, pero en toda la web no hay ninguna manera de contactar. Me encantaria jugar con vosotros, ¿pero cómo?. En el canal de el Mumble no me deja acceder a ninguna sala para poder hablar y no tenéis en la web foro ni formulario de contacto.

    • 2016-02-19 en 2:45 PM
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      Hola Cadavre, pondré sobre aviso a la gente del mumble. Para poder acceder a los canales algún administrador que esté conectado debe otorgarte los permisos pertinentes. Te pido disculpas si no nos hemos percatado que estabas en la sala de espera. Si esta tarde noche conectas y intentaré que haya alguien atento para darte los permisos. De acuerdo?

    • 2016-02-19 en 2:52 PM
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      Igualmente, agregarme en Steam y únete al grupo que tenemos y así tendrás un poco mas de contacto y si te veo te meto.

  • 2016-03-07 en 10:12 AM
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    Hola estoy en el mismo caso que el compañero Cadavre, soy Alvaro llevo una semana jugando y me mola un montón, se lo básico y he obtenido algunos ingresos 240.000 crs . Estoy deseoso de jugar con amigos así que espero que me agreguéis y disfrutar juntos.

    Mi nombre en juego es Alvaro 😀 y en steam Periklex26 saludos centinelas.

    • 2016-03-07 en 2:58 PM
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      Hola Alvaro.
      Es de vital importancia que sigáis los pasos de la guía que podréis encontrar tanto en la web como en el grupo de Steam. Lo mas importante de todo es que instaléis el mumble y esperéis a que alguno de los admin os de permisos para poder entrar libremente a los canales del Élite.

  • 2016-07-10 en 12:23 AM
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    Buenas!!! Aqui el Comandante Dexametasona reportandose, jeje. Disculpen si tambien lo pongo aca, soy nuevo, ya me registre en la web. Como hago para encontrarlos?? Desde ya gracias por aceptarme, me compre el juego hace unos dias y ando haciendo algunos creditos por ahi.

    • 2016-07-10 en 3:20 PM
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      Buenas Comandante, los pasos a seguir estan descritos en la guía de Neoskynet en Steam, o en el propio grupo de Steam. De cualquier manera, lo prinordial es instalar el mumble y pedir acceso a alguno de los moderadores. Neoskynet y Athan son alhunos de los que te pueden dar permisos, si los ves conectados al mumble escribeles un privado y te daran permisos. Un saludo y vuela seguro.

  • 2016-08-18 en 3:36 AM
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    Buenas e tenido problemas para unirme pero como en estos momentos en steam transferí el juego y no e realizado ninguna compra no se me permite comentar ya para mañana doy mi name del elite soy bastante avanzado pero deje de jugar por falta de gente y me daba literal mente paja terminar los 140 millones en solitario y tanto para la orca por eso quisiera saber di tienen ts o usan el micro del juego att Javier mi name en steam es hunterriesen

    • 2016-08-21 en 11:05 PM
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      Buenas Thznefarian, ahora la situación en el clan esta bastante parada y los pocos que están activos están desperdigados por el tema de los ingenieros, ademas estamos en periodo de vacaciones. Igualmente te doy la bienvenida y si nos vemos ingame pues hablaremos.Intenta que alguno de los moderadores del Mumble, que es el programa de voz que usa el clan, te de los permisos y si no logras contactar con ninguno me vuelves a contactar pero mejor por Steam. Un saludo.

    • 2017-04-18 en 9:46 PM
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      Saludos Rockforce, si, seguimos activos. Lo mejor que puedes hacer es acceder a nuestro mumble y ahí te pondremos al día.
      mumble.clanmultijuegos.tk
      Puerto:64738

  • 2017-04-22 en 1:05 PM
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    Hola Chicos

    Yo tambien soy nuevo, acabo de registrarme.

    Intentare conectar al chat de Mumble, me vendra bien vuestra ayuda.

    Un saludo

    • 2017-04-22 en 3:39 PM
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      Perfecto Kapikua, te esperamos en mumble. Tengan un poco de paciencia pues a veces estamos dentro del juego y no vemos cuando entra alguien nuevo al mumble. Un saludo y buena caza.

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